Celebraciones

Martín Aguirre
Córdoba
En la clase de pintura, era costumbre que cada integrante del taller llevara algo para compartir y así amenizar las largas tardes de los sábados, que transcurrían entre el aroma de lo óleos y la trementina, acompasadas por la música elegida por el profesor, que predisponía a crear climas ya fuera de alegría, de nostalgia o de fiesta, según un criterio que jamás nos develó. Aquella tarde fue Luisa quien llegó a la clase y anunció: "Traje una torta de manzanas y canela, espero les guste ya que es una de mis recetas favoritas". Todos aplaudimos semejante delicia, ya que no era usual que lleváramos más que un paquete de galletas dulces o un budín inglés que quedara de las navidades ... Ese día Miguel, el profesor, preparó el té y Laura (que era docente jubilada) propuso que celebráramos los cumpleaños en el taller, preparando algo especial para la ocasión. Como todos éramos personas mayores y en su mayoría solas, la idea de Laura fue muy bien recibida... Entonces Miguel tomó un almanaque y comenzó a preguntarnos, uno a uno, la fecha de nacimiento, a fin de registrarlo y no olvidarnos de ninguno. Quiso el azar que Luisa, absorta en un retrato que estaba terminando, fuera la última en hablar y, con su modo sereno y sin levantar la vista del lienzo dijo: "Hoy, hoy es mi cumpleaños... si no ¿por qué habría traído la torta de manzanas y canela?"

 
X
You may login with either your assigned username or your e-mail address.
The password field is case sensitive.
Loading